Hoy toca empezar a hablar del viaje a Estambul, ciudad bonita donde las haya. Nos salió muy aprovechadito el viaje, tanto en vivencias como en material para posts, con lo que tocará dividirlo todo para que el autor no se hernie y los lectores no se dejen los ojos.
Estábamos en un hotel sencillo pero bueno, con desayuno abundante y a 5 minutos del centro histórico, con lo que no nos hizo falta el transporte público salvo un par de veces y pudimos apreciar todo bien según íbamos andando. Ejemplo:

Vista desde la terraza del hotel
La impresión que da la ciudad es mucho mejor que Bucarest. Ya se que Estambul no es Turquía (bueno, sí lo es, ya me entendéis) pero he vuelto del viaje preguntándome por qué demonios no cogí Turquía en lugar de Rumanía, y sobre todo que pinta mi país adoptivo en Europa en lugar de este, que ya está civilizado y no hay que echar tanta pasta para ponerlo al día. Que tiene cajeros que se pueden sacar euros y dólares y todo.
Otras cosas llamativas era la sobreabundancia de españoles, los camareros pesados y las señoras con pañuelos cubriéndose la cabeza o directamente con togas. Y lo gatos, que había más que en Bucarest perros.

Los españoles abundaban
Armados con la sección de “Imprescindible” de la Lonely, hemos conseguido ver lo importante: Topkapi, la Mezquita Azul, Aya Sofia, Cora, Suleimaniye, la puesta de sol en el cuerno de oro, etc… Ayuda que todo esté cerca y (generalmente), bien indicado

Los extranjeros, por la izquierda
Estaba todo lleno de cosas que ver. Como hay cosas que merecen posts individuales, solamente una foto que me gusta mucho y que todavía no se como salió. Es la cisterna subterránea que estaba a tres minutos del hotel. El sitio es muy chulo, sobre todo teniendo en cuenta mi afición por los lugares raros y con un cierto aire de misterio

Gracias por la foto, Elena
Aviso para navegantes. A pesar de que sean puntos de referencia muy visibles, guiarse por mezquitas puede ser un fallo, que para algo se llama a Estambul la ciudad de las mil mezquitas.
El primer día llegamos tarde y decidimos darnos un paseo para situarlo todo y planear las visitas de los demás días. Atravesamos los jardines del palacio de Topkapi y recorrimos la costa hasta llegar al puente de Galata, momento en el cual decidimos que la mezquita que veíamos a lo lejos era la de al lado del hotel, cuando en realidad era una que estaba a 20 minutos de distancia. Y venga a dar vueltas y sin saber dónde estábamos.
Menos mal que nos ayudo una señora muy maja que hablaba inglés como yo rumano. Preguntada por la Aya Sofía, nos dijo “Go, go, go!”, “Tram” y gesticuló vigorosamente hacia la izquierda. Como llegamos hasta el hotel con esas indicaciones, todavía me lo pregunto.

Elena al llegar a un sitio conocido
Esta fue la vuelta que dimos, más o menos, empezando en el punto gordo y acabando en la X:

Bueno, con eso lo dejamos hoy. Un abrazo.
como que no sabes como salio la foto de las cisternas???porque yo tengo mucho arte, chaval.
No quería decir nada, pero el comentario anterior me suena a haber sido repetido por mi compi infinitas veces para justificar 1 foto buena de 10 meses de tener que usar el photoshop
La foto del mapa se ve enana, y no se puede ampliar.
Aguardo impaciente el resto de posts sobre Estambul, una de mis ciudades…
Teoria del punto, cuanto mas gordo lo dibujes, menos parecera que te has equivocado.
Los tios no teneis ni idea de lo que es el arte aplicado a la fotografia, me he dado cuenta perfectamente
Ce frumosssssssss!!
Pero que pasa con el resto ¿o es que no piensas contarnos lo morboso?
Y no me creo que no haya fotos gigantes de comidaaaa, ahgghgg!!
Venga Alex sueltate la melena….
- Habrá más, Mai, no te preocupes.
- Y al de los fallos de las fotos: ¿no eras tú el de los tres millones de fotos religiosas a contraluz?
- Teorema del punto gordo: Sean A y B dos funciones de primer grado f(x)=mx+b cuyas derivadas sean iguales f’(A)=f’(B), y con término independiente b desigual en la función primitiva; se cumple el teorema del punto gordo cuando el doble del radio r de dicho punto es mayor o igual que la diferencia de los términos independientes de las rectas A y B. Se considera que el citado punto es suficientemente gordo cuando el doble de su radio es mayor o igual a la adición de los términos independientes, siendo igual válido a radios mayores al planteado.
Es decir dos rectas paralelas se cortan en un punto, dependiendo de lo gordo que sea el punto.
“- Habrá más, Mai, no te preocupes.” Alex dixit
Y digo yo…. será mañana???