Bueno, creo que ya va siendo hora de hablar del viaje a Varna, porque si no se me va a juntar con el de Estambul (me voy el viernes, por cierto). Ya llevábamos una temporadita esperando hacer una excursión que no implicara ver piedras, aprender cosas o andar. Como muy bien lo definió Jon, un “fin de semana Zen”. Así que nos fuimos a la playita, a Bulgaria, que las rumanas están muy mal.
Tras varias horas de pelea con las compañías de alquiler de coches, que no nos dejaban salir del país y con los hoteles que no tenían habitaciones libres, conseguimos tener todo más o menos cerrado un día antes de salir. Sólo nos faltaba una plaza de hotel durante una noche, lo que solucionamos durmiendo cuatro en una habitación de tres durante la primera noche y mintiendo descaradamente a los dueños del hotelito deonde nos metimos. Luego nos cobraron 15 euros más de lo acordado, con lo que no me siento culpable.
El hotel estaba chulo, una cosa pequeña (10 habitaciones, calculo), a 10 escalones de la cala privada que había debajo y con un desayuno razonable.
La vida nocturna, aunque no era el objetivo principal, muy bien. Descubrimos un par de garitos interesantes, un “pub-crawl” al que no nos dejaron unirnos (¡traidores!) y a mucho guiri suelto y borracho. En la foto, Elenita, Javi y yo en un local turco donde había chicas bailando la danza del vientre y sacando a quien se animaba. Me ahorro el resto de fotos para un posible chantaje al Tarzán de Ávila cuando se haga rico y famoso.
Clima estupendo para disfrutar de la playita, el objetivo principal del viaje. Sol y sombra para ponerte moreno pero no rojo, y una temperatura muy agradable. La playa en sí era pequeña pero solo para los del hotel, y pudimos usar las hamacas y sombrillas de gorra. Esto es buen trato al cliente y lo demás tonterías.
Lo mejor, sin duda, el agua. Limpia una vez pasabas una primera capa de algas y a buena temperatura. Lo divertido, eso sí, eran las rocas que había en el fondo, que no se veían hasta estar encima, con el consiguiente peligro para las canillas. Pena no haber tenido una cámara acuática, pero aún así salieron fotos chulas.

Este tipo era el dueño del hotel
Y la foto con la comida del viaje, que no puede faltar. Me reafirmo en que la comida en Bulgaria es más abundante, barata y sabrosa que la rumana. Hemos perdido en todo
(Salvo en las chicas, comentan por aquí)
Y vuelta a Bucarest con las pilas cargadas.
Mañana: Los becarios se derriten











Jo tíos.
Necesito un fin de semana de playita ya. No se está mal en Madrid, pero necesito desconectar.
Veo que tenéis buen color, y yo aquí con el moreno flexo.
Tengo que publicar una foto de Veliko Tarnovo, que estoy como una cigala al vapor.
Pedro se tiró la mitad del viaje a Veliko preguntándome si me encontraba bien de lo que sudaba y lo rojo que estaba
Joder que envidia!
Llevo 4 dias de playa en los 2 ultimos anhos, contando los banhos glaciales de Vama Veche. Esto no puede ser sano.
Oyeeeee, que bien vivimos algunos eh? Pedro tb fue? Que era? el que sacaba las fotos????
No, Pedro no vino. Nos plantamos allí tres becarios, Elena y un par de colegas.
Y que conste que me lo merezco. Ya verás mañana lo bien que vivimos en esta ciudad.
Que explique Alex como se peleaba con las empresas de alquileres de coches y con los hoteles para buscar alojamiento para todos.
Muy bueno el post. Qué pena haberme perdido ese viaje!
Eso de que en las chicas no habéis perdido estoy dispuesto a rebatirlo, bien con datos objetivos en la mano o bien mediante duelo de pistolas al amanecer, así que quién sea que vaya eligiendo a los padrinos.
Por cierto la palinca que nos regalásteis y que no nos atrevíamos a beber se la acabamos hechando a una sangría que hicimos…
Qué éxito señores, lamían la olla oiga, muy efectiva para emborrachar a las muchachas como quien no quiere la cosa, le doy un 8,5.
¿Pistolas? Yo si no es con espada, nada.
Jeje, esa es la idea principal de la Palinka. Por cierto, mándame un password, que se me olvida pedírtelo siempre
Otro para mi, please.